Posted on 24-03-2008
Filed Under (Economia) by toro

Este artículo me dio una risa nerviosa. En California, el gobernador decidió aprobar una legislación que supone que le diría hasta la vista, baby a la obesidad infantil. Y uno de los puntos es que la comida chatarra, incluídos los caramelos, están prohibidos en los colegios. Así, si un profesor encuentra a un niño con dulces, le requisará los mismos.

¿Se acuerdan que cuando éramos niños jugabamos con juguetes que eran una versión en miniatura de algo real más grande (autos, casas) y uno de repente quería hacerse pequeño y poder utilizar ese juguete como si fuera un adulto? Esa es la visión romántica que tengo de los niños, son capaces de lograr imaginar cosas que a mi me tomaría bastante más tiempo ahora. Y es la misma versión romántica que se desinfló en medio segundo al leer el artículo que les mencionaba al comienzo. Como ahora está prohibido, a los niñitos de California se les ocurrió ganar plata, ehh…, ¿traficando?, dulces en el colegio…

Me he dado cuenta que mi visión de libro de cuento, que por fuera se ve tan adorable, es terriblemente injusta para con los niños. Uno debiera pensar que son pequeñas personas (en realidad son personas, a secas, pero cuando uno escucha la palabra a secas se imagina a un adulto); y las personas también hacen cosas malas. Seguramente muchos dirán ¡ahhh, no te pongas tonto grave!, pero después me acordé de un profesor que en una de sus clases nos mencionó algo así como: cuando pequeños se roban un dulce, y después evaden impuestos

Artículo vía MR.

    Read More   
Post a Comment
Name:
Email:
Website:
Comments: